Unidos por siempre: Por qué necesitamos enseñar perspectivas teológicas afrolatinas/o

Unidos por siempre:Why we need to teach Afro-Latina/o theological perspectives

Unidos por siempre: Por qué necesitamos enseñar perspectivas teológicas afrolatinas/o

Guesnerth Josue Perea

“Unidos por siempre, por la sangre, el color, y hasta por la tierra” - Tostao, Somos Pacifico, ChocQuibTown

“Para nosotros, [[email protected]], la reafirmación personal y física es de suma importancia”. - Rev. Luis Barrios, “Reflexiones y vivencias de la religiosidad [email protected]” en The [email protected] Reader

29 “El Espíritu dijo a Felipe: “Sube y encuentra ese carruaje”. 30 Cuando Felipe llegó corriendo, oyó que el eunuco etíope leía al profeta Isaías y le preguntó: "¿Entiendes lo que estás leyendo?" 31 "¿Cómo puedo", respondió el eunuco, "a menos que alguien me lo explique?" Con eso, invitó a Philip a subir al carruaje con él. - Hechos 8:29-31, Traducción Inclusiva

En Hechos 8:29-31 leemos de la ocasión en que uno de los muchos afrodescendientes mencionados en la Biblia, en este caso un eunuco etíope, pide orientación sobre lo que estaba leyendo. Si bien ciertamente podemos entrar en una conversación sobre lo que significa el pasaje y cómo es importante en el contexto de la Iglesia en Hechos, es una perícopa que nos permite discutir cómo llegamos a comprender cualquier tema, ya sea relacionado con las Escrituras o no, si no tenemos gente que nos lo explique.

Ese es el caso de considerar e incluir perspectivas teológicas y espirituales desde Afro-Latina/os. Muchas personas que no entienden el concepto, la idea y la experiencia vivida de la afrolatinidad no piden que se defina o explique y, por lo tanto, no entienden por qué es importante y esencial que los latinos aprendan desde el punto de vista de las personas que son de ascendencia africana.

Una de las razones de ello es nuestra historia. Las personas en las naciones que hoy conforman lo que llamamos América Latina, o como la gente Kuna de Panamá la llama 'Abya Yala', se dividieron en castas y clases únicamente en función de la raza y alentaron la eliminación de la negritud y el indigenismo en la cultura. Como resultado, se desarrolló una pigmentocracia para garantizar que cuanto más blanca era la piel, más acceso se tenía a los servicios, la riqueza y los recursos. De hecho, en esta pigmentocracia, la negritud siempre fue menos valorada que cualquier otra identidad racial. La definición más completa de Afro-Latina/os se encuentra en la introducción de The [email protected] Reader. Establece que afrolatina/os son “las personas afrodescendientes de México, América Central y del Sur y el Caribe de habla hispana y, por extensión, las afrodescendientes de los Estados Unidos cuyos orígenes se encuentran en América Latina y el Caribe.”

El problema es que la comprensión y el reconocimiento de la negritud o la africanidad como una influencia importante de la comunidad latina/o se ha borrado sistemáticamente durante siglos en varias comunidades y naciones latinas. En América Latina, los negros no siempre han sido enumerados estadísticamente en los censos oficiales; de hecho, muchas naciones no tenían una categoría para contar sus poblaciones negras. Fue recién en 2020 que el país de habla hispana más grande del mundo, México, comenzó a contar oficialmente a los afromexicanos. Los problemas relacionados con el conteo y el reconocimiento de la población negra en toda América Latina y en los EE. UU. se vuelven aún más complejos cuando se consideran los problemas que se encuentran a medida que se realizan estos conteos. Algunos de estos problemas incluyen los diferentes nombres que se les dan a las personas negras, los prejuicios de los empadronadores del censo cuando hablan con las personas negras, la falta de infraestructura en las comunidades negras que impide un conteo exacto y completo de las personas negras, y también la aprehensión de un número de personas afrodescendientes en las Américas para abrazar la negritud e identificarse como una persona afrodescendiente. Todos estos problemas contribuyen a la falta de reconocimiento de la negritud y son uno de los muchos resultados del racismo internalizado que ha plagado a las comunidades latinas.

Incluso a pesar de todos estos problemas, la realidad es que los afrolatinos han sido durante mucho tiempo parte del panorama teológico y espiritual latino/a. No importa la denominación cristiana, la influencia de los afrolatinos en el panorama teológico y espiritual latino/a está presente. Uno de los santos católicos más reconocidos es afroperuano, fue una monja afrocubana que fundó una orden religiosa con el propósito de educar a los niños negros en Baltimore. El surgimiento del pentecostalismo, especialmente en el noreste de los EE. UU. y el Caribe, no hubiera sido tan fructífero sin los conversos afropuertorriqueños. En resumen, la afrolatinidad no solo ha sido importante, sino que ha sido una parte esencial de la historia religiosa latina/o.

Lamentablemente, con demasiada frecuencia, las afrolatinas no se incluyen cuando se habla de teología o espiritualidad hispana/latina. Sabemos que las afrolatinas están presentes, las vemos en nuestras iglesias, sabemos que asisten a nuestros institutos, pero muchas veces no permitimos que sus experiencias vividas, su fe y su navegación por el mundo informen nuestras perspectivas teológicas que provienen de una perspectiva latina/a. Eso es a menudo porque no preguntamos, y no preguntamos porque no sabemos dónde o qué buscar.

Y ahí es donde entra en juego el Proyecto de Teología AfroLatina. El Proyecto de Teología AfroLatina, o ALTP para abreviar, es un proyecto que tiene como objetivo compartir las narrativas de Afro-Latino/as en relación con la fe y la religión. Queremos poder mostrar todas las expresiones de fe y cómo nuestra identidad juega un papel en ellas. Lo que esperamos que pueda suceder con el ALTP es que se utilice en instituciones educativas e iglesias para agregar las perspectivas tan necesarias de la religiosidad afrolatina a las discusiones sobre la religión latina.

A medida que la población latina/o continúa creciendo en los Estados Unidos y la iglesia continúa creciendo en América Latina, debemos continuar ampliando nuestra comprensión de toda nuestra gente. La influencia de los afrodescendientes está enredada en muchos aspectos de la latinidad que no centrarlos sería un perjuicio para nuestros estudiantes. Debemos educar sobre la importancia de la negritud dentro de la latinidad. A menudo lo hacemos cuando se trata de nuestra gastronomía, nuestra música y nuestros deportes, pero ¿no sería mucho más poderoso hacerlo cuando hablamos de literatura y teología? ¿Cuándo hablamos de las vivencias de la/los afrolatina/os como una forma de entender la voluntad de Dios para nuestro pueblo? Hay importancia y poder en reafirmar las historias negras como parte de nuestra latinidad porque ayudará a nuestros estudiantes de teología, laicos o no, a sentirse vistos y desarrollar una comprensión más integral de la latinidad.

A medida que continuamos durante este Mes de la Historia Afroamericana, y a medida que avanza el año, busquemos esas historias. Una vez que el ALTP esté en vivo, esperamos tener algunas de estas historias para compartir, porque, como dice Tostao, a los latinos siempre nos une lo que es inherente a nosotros.

 

 

 

 

Unidos por siempre:Why we need to teach Afro-Latina/o theological perspectives

Guesnerth Josue Perea

“Unidos por siempre, por la sangre, el color, y hasta por la tierra” - Tostao, Somos Pacifico, ChocQuibTown

“For us, [[email protected]], personal and physical reaffirmation is of extreme importance.” - Rev. Luis Barrios, “Reflections and Lived Experiences of [email protected] Religiosity” in The [email protected] Reader

29 “The Spirit said to Philip, "Go up and meet that carriage." 30 When Philip ran up, he heard the Ethiopian eunuch reading Isaiah the prophet and asked, "Do you understand what you are reading?" 31 "How can I," the eunuch replied, "unless someone explains it to me?" With that, he invited Philip to get in the carriage with him. - Acts 8:29-31, Inclusive Translation

In Acts 8:29-31 we read of the time when one of the many people of African Descent mentioned in the Bible, in this case an Ethiopian eunuch, asks for guidance about what he was reading. While we can certainly get into a conversation of what the passage means and how it is important in the context of the Church in Acts, it is a pericope that allows us to discuss how we get to understanding any subject, whether related to scripture or not, if we do not have people who explain it to us.

That is the case with considering and including theological and spiritual perspectives from Afro-Latina/os. Many people who do not understand the concept, idea and lived experience of AfroLatinidad do not ask for it to be defined or explained and therefore do not understand why it is important and essential for Latina/os to learn from a vantage point of folks who are of African Descent.

One of the reasons for that is our history. People in nations that today make up what we call Latin America, or as the Kuna people of Panama call it ‘Abya Yala’, were divided into castes and classes solely based on race and encouraged the erasure of Blackness and indigeneity in the culture. As a result, a pigmentocracy was developed to ensure that the whiter one’s skin was the more access one had to services, wealth, and resources. In fact, in this pigmentocracy, Blackness was always less valued than any other racial identity. The most complete definition of Afro-Latina/os is found in the introduction to The [email protected] Reader. It states that Afro-Latina/os are “people of African descent in Mexico, Central and South America, and the Spanish-speaking Caribbean, and by extension those of African descent in the United States whose origins are in Latin America and the Caribbean.”

The problem is that the understanding and recognition of Blackness or Africanity as an important influence of the Latina/o community has been systemically erased over centuries in various Latina/o communities and nations. In Latin America, Black people have not always been statistically enumerated in official census counts; in fact, many nations did not have a category to count their Black populations. It was just in 2020 that the largest Spanish-speaking country in the world, Mexico, began to officially count Afro-Mexicans. Issues with counting and acknowledging the Black population throughout Latin America and in the U.S., become even more complex when you consider the problems encountered as these counts are taken. Some of these issues include the different names that are given to Black people, the biases of census enumerators when speaking with Black people, the lack of infrastructure in Black communities that prevent an accurate and full count of Black people, and also the apprehension of a number of people of African descent in the Americas to embrace Blackness and identify as a person of African descent. All of these issues contribute to a lack of acknowledgement of Blackness and are one of the many results of internalized racism that has plagued Latina/o communities.

Even despite all of these issues, the reality is that Afro-Latina/os have for a long time been a part of the Latino/a theological and spiritual landscape. No matter the Christian denomination, the influence of Afro-Latina/os into the Latino/a theological and spiritual landscape is present. One of the most renowned Catholic Saints is Afro-Peruvian, it was an Afro-Cuban nun who founded a religious Order with the purpose of educating Black children in Baltimore. The rise of Pentecostalism, especially in the northeast of the U.S. and the Caribbean, would not have been as fruitful without Afro-Puerto Rican converts. In short, Afro-Latinidad has not only been important, it’s been an essential part of Latina/o religious history.

Sadly, far too often Afro-Latina/as are not included when discussing Hispanic/Latino/a theology or spirituality. We know that Afro-Latina/os are present, we see them in our churches, we know they attend our institutes, but we often do not allow their lived experiences, their faith and their navigating of the world to inform our theological perspectives that come from a Latino/a perspective. That is often because we do not ask, and we don't ask because we don't know where or what to seek.

And that's where the AfroLatine Theology Project comes in. The AfroLatine Theology Project, or ALTP for short, is a project that aims to share the narratives of Afro-Latino/as it relates to faith and religion. We want to be able to showcase all of the expressions of faith and how our identity plays a role therein. What we hope can happen with the ALTP is that it is used in educational institutions and churches to add the much-needed perspectives of AfroLatine religiosity to discussions of Latino/a religion.

As the Latina/o population continues to grow in the United States, and as the church continues to grow in Latin America, we need to continue to broaden our understanding of all of our people. The influence of people of African descent is enmeshed within many aspects of Latinidad that to not center it would be a disservice to our students. We should educate about the importance of Blackness within Latinidad. We often do so when it comes to our gastronomy, our music and our sports, but wouldn't it be much more powerful to do so when we discuss literature and theology? When we talk about the lived experiences of Afro-Latina/os as a way to understand God’s will for our people? There is importance and power in reaffirming Black stories as part of our Latinidad because it will help our students of theology, lay or not, feel seen and develop a more comprehensive understanding of Latinidad.

As we continue during this Black History Month, and as the year progresses, let us seek out those stories. Once the ALTP is live, we hope to have some of these stories for you to share, because, as Tostao says, we, Latina/os are always united by what is inherent within us.

 

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