Pronunciamiento de AETH

AETH's Pronoucement

Englsih text below.

¿A qué nos llama el Espíritu de Dios y el mensaje de Jesucristo en estos días de conflicto social? (12 de junio, 2020).

Para quienes servimos y somos parte de AETH, los cambios y conflictos que se dan en el mundo nos desafían a discernir cómo actuar en medio de ellos, movidos por el Espíritu de Dios y guiados por el mensaje de fe y esperanza de Jesús. Seguir a Jesús implica seguir su llamado de trabajar en la creación del futuro que desde siempre Dios ha deseado para todo ser humano y para toda la creación: plenitud de vida caracterizada por la justicia, el amor, el gozo y la paz, valores centrales del reino de Dios.

En días recientes hemos sido testigos, una vez más, de los efectos de una pandemia que ha estado entre nosotros casi desde la fundación de este país: la pandemia del racismo. Los actos de injustica racial, manifestados en la reciente e injustificable muerte de George Floyd nos recuerdan una de las tantas formas de discriminación racial que siguen arraigadas en las instituciones que dominan la vida política, social y, sí, también religiosa en nuestra sociedad. La respuesta indiferente y violenta de parte de líderes del gobierno al sufrimiento y dolor de los grupos humanos que claman por justicia racial se contraponen al mensaje central de Jesucristo de “buscar primeramente el reino de Dios y su justicia” (Mt. 6.33).

Todo esto nos llama tanto a la oración como a la acción. Por eso debemos preguntarnos: ¿a qué nos mueve el Espíritu de Dios en medio de estos cambios y conflictos sociales, que tienen en su raíz una crisis espiritual?

• Como padres y madres ¿qué conversaciones debemos tener con nuestros hijos e hijas en el seno de nuestro hogar sobre el pecado del racismo y la buena noticia de que Dios creó solo una raza, la raza humana, a la cual ama por igual?

•Como líderes de iglesia ¿qué ejemplos de dolor y qué actos de solidaridad debemos dar a las nuevas generaciones de jóvenes que están dispuestas a protestar pacíficamente movidos por una urgencia de justicia y por una consciencia social que no encuentran en sus congregaciones?

• Como ministros y ministras de la Palabra ¿cuáles deben ser hoy los temas bíblicos y teológicos que nutren nuestra predicación y enseñanza en la iglesia ante una sociedad que “tiene hambre y sed de justicia”?

• Como líderes de programas de formación teológica ¿qué revisiones debemos realizar a un currículo teológico que generalmente promueve una separación entre fe y justicia, salvación y vida humana plena, iglesia y mundo?

• Como discípulos y discípulas de Jesús ¿cómo podemos demostrar nuestro amor y solidaridad con quienes lloran, tienen hambre y sufren injusticia entre nosotros? ¿Cómo llenar los medios de comunicación social con mensajes de paz y no de violencia, de amor y no de odio, de igualdad y no de discriminación? ¿A qué organizaciones y movimientos debemos unirnos en su lucha por cambiar leyes y estructuras institucionales que mantienen políticas y prácticas racistas en detrimento del bienestar integral de las comunidades negras e hispanas-latinas?

El profeta Miqueas nos recuerda lo que el Señor requiere de su pueblo: Solamente hacer justicia, amar misericordia y caminar humildemente con tu Dios. (Miqueas 6.8). El apóstol Pablo nos recuerda que la fe verdadera en Jesucristo es la fe que actúa por medio del amor. (Gálatas 5.6). ¿A qué nos llama el Espíritu de Dios y el mensaje de Jesucristo hoy? A hacer justicia y a actuar movidos por el amor.

A nombre de la Junta Directiva,

Dr. Fernando A. Cascante

Director Ejecutivo.

 

What does the Spirit of God and the message of Jesus Christ call us to in these days of social conflict? (June 12, 2020)

For those of us who serve and are part of AETH, the changes and conflicts that occur in the world challenge us to discern how to act in their midst, moved by the Spirit of God and guided by the message of faith and hope of Jesus. Following Jesus implies following his call to work in the creation of the future that God has always desired for every human being and for all creation: fullness of life characterized by justice, love, joy and peace, central values of God's Kingdom.

In recent days we have witnessed, once again, the effects of a pandemic that has been with us almost since the founding of this country: the pandemic of racism. The acts of racial injustice, manifested in the recent and unjustifiable death of George Floyd remind us of one of the many forms of racial discrimination that continue to be rooted in the institutions that dominate political, social and, yes, also religious life in our society. The indifferent and violent response by government leaders to the suffering and pain of human groups crying out for racial justice are opposed to the central message of Jesus Christ to "seek first the kingdom of God and his justice" (Mt. 6.33).

All this calls us both to prayer and to action. That is why we must ask ourselves: what is the Spirit of God moving us in the midst of these social changes and conflicts, which have at their root a spiritual crisis?

•As fathers and mothers, what conversations should we have with our sons and daughters in our home about the sin of racism and the good news that God created only one race, the human race, which he loves equally?

• As church leaders, what examples of pain and what acts of solidarity should we give to the new generations of young people who are willing to protest peacefully out of an urgency for justice and a social conscience that they do not find in their congregations?

•As ministers of the Word, what should be the biblical and theological themes today that nourish our preaching and teaching in the church before a society that “is hungry and thirsty for justice”?

•As leaders of theological formation programs, what revisions should we make to a theological curriculum that generally promotes a separation between faith and justice, salvation and full human life, church and world?

•As disciples of Jesus, how can we demonstrate our love and solidarity with those who cry, are hungry and suffer injustice among us? How to fill the media with messages of peace and not of violence, of love and not of hate, of equality and not of discrimination? What organizations and movements should we join in their fight to change laws and institutional structures that maintain racist policies and practices to the detriment of the whole well-being of Black and Hispanic-Latino communities?

The prophet Micah reminds us of what the Lord requires of his people: Only to do justice, love mercy and walk humbly with your God. (Micah 6.8). The apostle Paul reminds us that true faith in Jesus Christ is faith that works through love. (Galatians 5.6). To what does the Spirit of God and the message of Jesus Christ call us today? To do justice and to act moved by love.

On behalf of the Board of Directors,

Dr. Fernando A. Cascante

Executive Director