¡Nuestro trabajo no se detuvo en el 2020!

Our work didn't stop in 2020!

Estamos a punto de terminar un año sin precedentes. La pandemia del Covid-19 trastornó todo y a todo el mundo. Nadie se eximió de su impacto.
Como familias y como iglesia hemos tenido que aprender, y seguimos aprendiendo, a repensar desde nuestra fe en Jesucristo qué significa ser una comunidad sanadora y consoladora ante la pérdida de personas queridas, ante las ansiedades que surgen por el aumento del desempleo, el poco o limitado acceso a los servicios de salud, y ante el distanciamiento social que tanto ha afectado actividades fundamentales de nuestra convivencia humana (educación, comunión, recreación).
También hemos tenido que aprender, y seguimos aprendiendo, lo que significa ser una comunidad de fe solidaria y profética ante los conflictos políticos, sociales y religiosos que han resurgido, y que los sufren más quienes menos recursos tienen y a quienes se mantiene en los márgenes de la sociedad (por su raza, estatus migratorio, y otras formas de discriminación).
En AETH, como organización que promueve la formación teológica de personas que sirven a la iglesia y a la comunidad hispana-latina, en este año hemos tenido que aprender, y seguimos aprendiendo, a adaptarnos a nuevas formas y lugares para realizar el trabajo. Además, en respuesta a las distintas crisis que nos afectan, confiados en la presencia del Dios de la historia que acompaña, sostiene y guía a su pueblo, decidimos replantear nuestras prioridades de trabajo y buscar maneras de resolver los desafíos financieros y de operación para mantener y hasta aumentar los servicios que más necesitan las personas e instituciones a quienes servimos.
Por eso, el trabajo de AETH no se detuvo. Prueba de ello es que:
  • Mantuvimos nuestros servicios básicos de atención a nuestros miembros, y terminamos el año con un número mayor de miembros activos que los que tuvimos hace un año.
  • La Junta Directiva y los Comités de Trabajo (Certificación, Publicaciones, Tercer Encuentro Latino de Educación Teológica) continuaron con sus tareas y realizaron sus reuniones de trabajo de manera regular.
  • Logramos un subsidio que nos permitió iniciar en mayo la implementación del Proyecto de Cambio Primera Oleada que nos convertirá en una organización más relevante y efectiva en los próximos diez años.
  • Cientos de pastores y líderes de educación teológica de todas partes del continente participaron en la decena de conversatorios en línea que realizamos a lo largo del año en respuesta a necesidades concretas de las iglesias e instituciones teológicas surgidas por causa de la pandemia.
  • Cientos de líderes de educación teológica participaron en los conversatorios en línea realizados como parte de las actividades previas al Tercer Encuentro Latino de Educación Teológica a realizarse en junio 2021.
  • Realizamos con éxito, y por primera vez de manera virtual, la 15ª Asamblea Bienal en la que se nombraron cuatro nuevos miembros de la JD, y se reafirmó el papel de AETH como un movimiento de educación teológica hispana cada vez más reconocido y relevante dentro y fuera de los Estados Unidos.
  • Igualmente, de manera virtual, se realizó con éxito el segundo encuentro de personas e instituciones miembros de ReDET (Red de Entidades Teológicas), en donde se confirmó el Comité Timón que ayudará a consolidar el trabajo de colaboración en la solución de necesidades comunes de los institutos bíblicos y otros programas de formación ministerial.
  • Tres de los primeros programas certificados por AETH fueron recertificados este año (en CA, TN, FL). Además, se realizaron en formato híbrido (presencial y virtual) cinco visitas de verificación a instituciones que se encontraban en su última etapa del proceso de Certificación (en CA, TX, FL, PR). Dos de ellas ya recibieron la Certificación. Así, cerramos el año 2020 con 7 programas debidamente certificado por AETH, y tres en su última etapa de Certificación.
  • Dimos seguimiento a relaciones de compañerismo con una variedad de organizaciones teológicas que permitieron la integración de una mayor cantidad de jóvenes adultos al trabajo de AETH, así como la consolidación de proyectos que posibilitarán a corto plazo el desarrollo de la capacidad organizativa y educativa de la mayoría de los institutos bíblicos y programas de formación miembros de AETH.
  • Varios líderes de AETH contribuyeron como conferencistas en una decena de eventos virtuales organizados por iglesias e instituciones en varios países de América Latina, lo cual nos ha abierto nuevos espacios de colaboración y servicio en un momento en que las barreras geográficas no son impedimento para ello.
  • Realizamos reuniones con presidentes, decanos, profesores y personal administrativo de varios seminarios miembros de la ATS interesados en establecer convenios de colaboración en los que, entre otras cosas, buscamos el reconocimiento oficial de los programas certificados por AETH.
El trabajo de AETH no se detuvo en el 2020 porque, en medio de las crisis generadas por el Covid-19, “viejos” y nuevos miembros decidieron apoyar el ministerio de AETH con su tiempo, entusiasmo, recursos y oración.
Y es por todo esto que sabemos que el trabajo de AETH tampoco se detendrá en el 2021. En palabras de uno de nuestros miembros de la Junta Directiva:
""Nuestra causa permanece viva, vigente y viable en tiempo de cambios y en el cambio de los tiempos… Este movimiento de comunidad y alianzas continuará su misión porque el Espíritu de Vida, que intercede por la creación, la humanidad, la iglesia, y los pobres de la tierra, y el Espíritu de Pentecostés que nos ha ungido y comisionado, sigue haciendo cosas nuevas y anunciando nuevos mañanas.."
Es nuestro deseo y oración que en el Año Nuevo se aumente nuestra fe, se avive nuestra esperanza, y nos mueva en todo el amor, para gloria de Dios y de su reino aquí en la tierra.
Paz,
Fernando
Director Ejecutivo, AETH
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We are about to end an unprecedented year. The Covid-19 pandemic altered everything and everyone. No one was excused from its impact.

As families and as a church we have had to learn, and we continue to learn, to rethink from our faith in Jesus Christ what it means to be a healing and consoling community in the face of the loss of loved ones, in the face of anxieties that arise from the increase in unemployment, the little or limited access to health services, and in view of the social distancing that has affected so many fundamental activities of our human coexistence (education, communion, recreation).

We have also had to learn, and we continue to learn, what it means to be a solidary and prophetic community of faith in the face of the political, social, and religious conflicts that have re-emerged, and which are suffered most by those who have the least resources and those who remain on the margins of society (because of their race, immigration status, and other forms of discrimination).

At AETH, as an organization that promotes the theological formation of people who serve the church and the Hispanic-Latino community, this year we have had to learn, and continue to learn, to adapt to new ways and places to do our work. In addition, in response to the various crises that affect us, trusting in the presence of the God of history who accompanies, sustains, and guides his people, we decided to rethink our work priorities and look for ways to solve the financial and operational challenges to maintain and even to increase the services most needed by the people and institutions we serve.

Therefore, the work of AETH did not stop. Proof of this is that:

  • We maintained our core member care services and ended the year with a greater number of active members than we had a year ago.
  • The Board of Directors and the Working Committees (Certification, Publications, Third Encuentro on Latino/a Theological Education) continued their tasks and held their working meetings on a regular basis.
  • We obtained a subsidy that allowed us to start in May the implementation of the Project of Change First Wave, which will make us a more relevant and effective organization in the next ten years.
  • Hundreds of pastors and theological education leaders from all over the continent participated in the ten online conversations that we held throughout the year in response to the specific needs of the churches and theological institutions arising from the pandemic.
  • Hundreds of theological education leaders participated in the online conversations held as part of the activities prior to the Third Encuentro on Latino/a Theological Education to be held in June 2021.
  • We carried out successfully, and for the first time in a virtual way, the 15th Biennial Assembly in which four new members of the BD were appointed, and the role of AETH as an increasingly recognized and relevant Hispanic theological education movement within and outside the United States was reaffirmed.
  • Likewise, in a virtual way, the Second Encounter of individual and member institutions of ReDET (Network of Theological Entities) was successfully held, and its Steering Committee was confirmed to help consolidate the collaborative work in solving common needs of Bible institutes and other ministerial training programs.
  • Three of the first AETH certified programs were recertified this year (in CA, TN, FL). In addition, five verification visits were made in a hybrid format (face-to-face and virtual) to institutions that were in their last stage of the Certification process (in CA, TX, FL, PR). Two of them have already received the Certification. Thus, we close the year 2020 with 7 programs duly certified by AETH, and three in their last stage of Certification.
  • We maintained collaborations with a variety of theological organizations that allowed the integration of a greater number of young adults to the work of AETH, as well as the consolidation of projects that, in the short term, will make possible the development of the organizational and educational capacity of the AETH member Bible institutes and training programs.
  • Several AETH leaders contributed as lecturers in a dozen virtual events organized by churches and institutions in various Latin American countries, which has opened up new spaces for collaboration and service at a time when geographic barriers are not an impediment to this.
  • We held meetings with presidents, deans, professors, and administrative staff of various ATS member seminars interested in establishing collaboration agreements through which, among other things, we seek official recognition of AETH-certified programs.

The work of AETH did not stop in 2020 because, in the midst of the crises generated by Covid-19, “old” and new members decided to support the ministry of AETH with their time, enthusiasm, resources, and prayer.

And it is for all this that we know that the work of AETH will not stop in 2021 either. In the words of one of our members of the Board of Directors:

"Our cause remains alive, valid, and viable in times of change and in changing times ... This movement of community and alliances will continue its mission because the Spirit of Life, who intercedes for creation, humanity, the church, and the poor of the earth, and the Spirit of Pentecost who has anointed and commissioned us, continues to do new things and announce new tomorrows."

It is our wish and prayer that in the New Year our faith will increase, our hope will be enlivened, and will move us in all love, for the glory of God and his kingdom here on earth.

Peace,

Fernando

Executive Director, AETH

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